Los engranajes son fundamentales para la transmisión del movimiento mecánico. Cada engranaje consta de al menos una rueda dentada que engrana con otra. Este conjunto de ruedas dentadas garantiza una transmisión precisa de la rotación entre dos ejes. Gracias a su diseño riguroso, los engranajes aseguran una relación de transmisión constante, esencial para el correcto funcionamiento de la maquinaria industrial. En un sistema mecánico, la rueda motriz transmite el movimiento a la rueda conducida. Este sencillo principio permite variar la velocidad de rotación, el par motor e incluso el ángulo entre ejes. La calidad de los dientes, el módulo, el diámetro primitivo y la distancia entre centros influyen directamente en el rendimiento mecánico del tren de engranajes.